Gracias.
A ti, que estás a pesar de cualquier cosa que pese,
que escuchas en el medio,
con tus piernas cruzadas
y cigarro en mano,
y me regalas un reflejo
a través de tus gafas de sol,
de alguien a quien tu quieres
que se vea sin sombra.
Y gracias también,
por cualquier café a tiempo,
que comes conmigo
estés donde estés,
para no dejarme acorralar
por esos fantasmas
que solo tu sabes
alejar con tus palabras.
Yo te acompaño,
cuando y donde quieras,
me pongo tus zapatos
y si hace falta...
tu, si me lo pides,
ando por las dos.
Hacia ese hormiguero
que te rodea el corazón,
y hace de ti laberintos
como arterias,
donde fluye toda tu luz
desde todo lo que te sobra,
que si no acabas es porque
siempre te reinventas,
siempre te encuentras,
en cada autobús
de ida y vuelta,
y siempre me regalas
una mejor versión de ti.
Gracias por regalarme
la oportunidad de sentirme orgullosa de todo lo que eres,
y que hayas elegido
pasar a mi lado fragmentos
de tu tiempo,
que es lo mas bonito
que me llevo a los bolsillos,
donde te guardo con mis cositas,
y siempre encuentro
el momento de protegerme
con trocitos de ti.
Gracias.
Porque eres...
eres inmensamente mi amiga.
Y porque sentirte
en estas palabras,
da valor a la pena
que a tu lado me dejas sentir.
Te quieto falola.
por cualquier café a tiempo,
que comes conmigo
estés donde estés,
para no dejarme acorralar
por esos fantasmas
que solo tu sabes
alejar con tus palabras.
Yo te acompaño,
cuando y donde quieras,
me pongo tus zapatos
y si hace falta...
tu, si me lo pides,
ando por las dos.
Hacia ese hormiguero
que te rodea el corazón,
y hace de ti laberintos
como arterias,
donde fluye toda tu luz
desde todo lo que te sobra,
que si no acabas es porque
siempre te reinventas,
siempre te encuentras,
en cada autobús
de ida y vuelta,
y siempre me regalas
una mejor versión de ti.
Gracias por regalarme
la oportunidad de sentirme orgullosa de todo lo que eres,
y que hayas elegido
pasar a mi lado fragmentos
de tu tiempo,
que es lo mas bonito
que me llevo a los bolsillos,
donde te guardo con mis cositas,
y siempre encuentro
el momento de protegerme
con trocitos de ti.
Gracias.
Porque eres...
eres inmensamente mi amiga.
Y porque sentirte
en estas palabras,
da valor a la pena
que a tu lado me dejas sentir.
Te quieto falola.
