miércoles, 12 de septiembre de 2012

Mi amiga Laura Bayo y su arte... Yo sin palabras y emocinada.




Gracias.
A ti, que estás a pesar de cualquier cosa que pese,
que escuchas en el medio,
con tus piernas cruzadas
y cigarro en mano,
y me regalas un reflejo
a través de tus gafas de sol,
de alguien a quien tu quieres
que se vea sin sombra.

Y gracias también,
por cualquier café a tiempo,
que comes conmigo
estés donde estés,
para no dejarme acorralar
por esos fantasmas
que solo tu sabes
alejar con tus palabras.

Yo te acompaño,
cuando y donde quieras,
me pongo tus zapatos
y si hace falta...
tu, si me lo pides,
ando por las dos.

Hacia ese hormiguero
que te rodea el corazón,
y hace de ti laberintos
como arterias,
donde fluye toda tu luz
desde todo lo que te sobra,
que si no acabas es porque
siempre te reinventas,
siempre te encuentras,
en cada autobús
de ida y vuelta,
y siempre me regalas
una mejor versión de ti.

Gracias por regalarme
la oportunidad de sentirme orgullosa de todo lo que eres,
y que hayas elegido
pasar a mi lado fragmentos
de tu tiempo,
que es lo mas bonito
que me llevo a los bolsillos,
donde te guardo con mis cositas,
y siempre encuentro
el momento de protegerme
con trocitos de ti.

Gracias.
Porque eres...
eres inmensamente mi amiga.
Y porque sentirte
en estas palabras,
da valor a la pena
que a tu lado me dejas sentir.

Te quieto falola.
 

miércoles, 13 de junio de 2012

¿Amor?

“El amor no tiene nada que ver con la verdad”.

“El amor es dar lo que no se tiene a alguien que no quiere eso” , Jorge Bruce.


Canta Sabina “Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres…” una lo escucha y se emociona, al igual que con otras muchas canciones de AMOR, pero te paras a pensar ¿AMOR? ¡¡ Qué horror ¡¡ Si el amor fuera así, parecería que el amor solo pide amor, y salvo en “raras” excepciones, este amor del que hablan las canciones es engañoso. No basta con pedir solamente amor, es un pedir sin cesar, pide…pide… pide, tienes amor y “aun” quieres más amor, justo aquí es donde reside el deseo, en el encuentro con esa falta que anima a pedir sin cesar, es ese desencuentro…


Los lacanianos dicen el amor es dar lo que no se tiene a quien no lo es, es una frase que descoloca seguramente porque nos habla del amor y no del AMOR. Ese “no se tiene” del que nos  habla la frase es el que hace posible el encuentro con el otro, precisamente  otro que tampoco lo tiene, pero justo ese desencuentro es el que hace posible  el deseo, esa fuente imparable hacia ese querer hacer de dos un uno, y tener completa la naranja. ¡Qué horror ser una naranja! ¿Dónde queda aquí ese tu, yo, nosotros? El deseo reside en ese sin saber hacia la completud de la naranja, en el “aun”. Pero en excesos produce Don Juanes o relaciones insanas, cuanto antes aceptemos que no lo tenemos mejor.


En la relación amorosa lo que se pone en juego es eso que le falta al compañero, aquí reside su fuerza, en el momento en el que tenemos la naranja completa, ya no nos queda nada. El amor está al margen del TODO, ni yo me muero si te matas ni me mato si te mueres, ya  estamos muertos en el momento en que tú y yo nos completamos y somos uno.


Es sólo a través de las vías del amor donde se hace posible la ilusión del encuentro, no hay simetría.  La correspondencia de la asimetría  propone lo intercambiable,   lo que entra en juego en la relación amorosa son dos ausencias que no pueden reducirse a la unidad del intercambio económico. Justamente en esa ilusión de encuentro reside la fantasía y ese pedir más y más amor. Y desde mi posición de faltante, yo no encuentro solo en ti todo eso que complete mi falta...







"El amor solo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia. Sólo en esa "experiencia central" esta la realidad humana, sólo allí hay vida, sólo allí está la base del amor. Experimentado en esa forma, el amor es un desafío constante; no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que haya uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos. Sólo hay una prueba de la presencia de amor: la hondura de la relación, y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas; es por tales frutos por los que se reconoce el amor."

[Erich Fromm]